“Con los mismos criterios, tendrí­amos que cambiar los nombres de los pueblos y regiones de casi todo el Perú”…

Hay muchas leyendas urbanas, otras son de carácter administrativo y también se habla de historia, referente al cambio de “Pauza” a Pausa, algunos opinólogos, polí­ticos e historiadores, argumentan sus razones de este cambio, la más certera y por la cual me inclino, es la transcripción o redacción que se realizó en el Congreso de la República, cuándo fue creada la nueva Provincia de Paucar del SaraSara, y la autógrafa que fue remitida al ejecutivo ya llevaba el cambio de la letra en el nombre, se llegó a opinar alegremente porque fué fundada por los Españoles, no me atreverí­a a decir que fue por razones antiespañolas.

Paucino(a), te propongo que hoy hablemos del nombre y de la historia de Pauza, no pretendo abrir un debate, menos divisionismo entre los hijos del SaraSara, solo que muchos de nosotros, nos preguntamos cómo debe escribirse ¿Pauza o Pausa?… porque se pronuncian igual en el castellano peruano, pero vamos más a fondo. Es muy posible que el nombre de Pauza se origina por la deformación de la palabra quechua: “Pauqar” que quiere decir jardí­n florido, es porque en este lugar los españoles hicieron un “alto “o una “pausa” en su travesí­a al Cuzco y fundaron la Ciudad encandilados por la Belleza y Clima benigno del valle donde temporalmente descansaron “haciendo una pausa”.

En la época de la conquista, muerto el Inca Atahualpa, los españoles en su ambición de consolidar la conquista en el territorio incaico, fueron fundando pueblos y ciudades al estilo occidental, es así­ como Pauza es fundado por Gonzalo Pizarro y Hernando de Soto aprox. en el año 1568. Fue la época en que Pauza se constituyó en la capital de encomienda de Parinacochas, administrado por Gonzalo Pizarro; siendo sus pobladores sometidos a trabajos forzados, principalmente en la explotación de minas. No hay que olvidar que antiguamente Pauza fue la sede de los SORAS y de los CHANKAS quienes sentaron sus reales en la cuenca alta del rí­o Ocoña, una de las más importantes reservas aurí­feras del Perú. Ciertamente en estos lugares se encuentran algunas legendarias minas como Taniska, Wayllura, Palmadera, Karpisa, Luicho y Otras.

Durante el virreinato del Perú, Parinacochas pasó a ser un corregimiento y Pauza fue su Capital por todo el perí­odo que duró la dominación española. En tal sentido, los siglos XVI Y XVII caracterizados por el gran fervor religioso que caracterizó la colonia fueron remarcados con la designación del Apóstol Santiago como Patrono de la ciudad capital. En Pauza capital del entonces extenso Corregimiento de Parinacochas, se crearon los primeros conventos fundados por la Orden Dominica, entre ellos el convento de San Cristóbal de Pauza, como uno de los principales centros de irradiación católica y catequización de toda la jurisdicción, así­ los pueblos llevaban nombre de sus Santos Patronos, mencionare algunos como ejemplo, Santiago de Pauza. San José de íšshua, San Pedro de Corculla, San Javier de Apabamba, San Sebastián de Sacraca, San Pedro de Huataca y tantos otros.

La Ley del 02 de Enero de 1857, expedida por don Ramón Castilla establece la conformación de 708 municipios distritales en la República con sus respectivos miembros en la que aparece Pauza como distrito de la provincia de Parinacochas, esto es parte de nuestra historia que debemos conocer y difundirla, ahora respecto a este cambio, la historia nos relata y hace que recordemos que el nombre de nuestra maravillosa ciudad incaica fue Cuzco durante cerca de 400 años y de pronto a alguien se le ocurrió que los incas no conocí­an la “z” y que, por tanto, debí­a cambiarse por “s”. Pero los incas tampoco conocí­an la “s” ni la “c” ni la “o” porque no tení­an alfabeto. Por consiguiente, a fin de darle una forma escrita, se escogió la que entonces era más parecida a la pronunciación oral: Cuzco, algunos que conocen poco de la historia y menos del origen de las palabras pretendieron que esa era la pronunciación española y no la inca. Por tanto, la “z” debí­a ser sustituida por “s” para “peruanizar” el nombre histórico, vemos, entonces, que Cuzco es la palabra original y que, no existiendo razón para modificarla, todo intento en ese sentido es un delito contra la historia. Sin embargo, de pronto se ha aprobado oficialmente hace algunos años el cambio a “Cusco”, despreciando nuestra historia; y podemos ver que incluso las Lí­neas de Nazca son llamadas ahora por algunos como “Lí­neas de Nasca”.

Este cambio, que despreció simplistamente y equivocadamente cuatro siglos de historia, es tan tonto que, con los mismos criterios, tendrí­amos que cambiar los nombres de los pueblos y regiones de casi todo el Perú. Así­, por ejemplo, ciertamente los incas no conocí­an la letra “y”; por tanto, Ayacucho deberí­a llamarse Aiacucho; los aymaras tienen que ser aimaras. Asimismo, Huaraz no debe llamarse así­: para los creyentes de la inexistencia de la “z” deberí­amos cambiarle el nombre por “Huarás”. Pero, además, los incas no conocí­an la ¡H! (que además no suena) por lo que Huaraz que lleva también una “H” deberí­a ser Uarás. Y así­ podemos seguir con muchos otros lugares de nuestro querido Perú.

Lo que sucede es que algunas personas, apenas ven algo que les huele a español, intentan echarlo abajo, pero se olvidan de que el Perú es un paí­s creado por la unión de las culturas inca y española, podemos considerarnos como hijos de un padre de una cultura y una madre de otra y este mestizaje se encuentra en la raza, el idioma, la religión, la cultura europea que nos trajeron los españoles; pero también en las culturas precolombinas que tuvieron un desarrollo particularmente significativo en el Perú.
No creo que a nadie le escandalice ahora ser mestizo, recordemos que España también tuvo la invasión de los romanos, de los godos y de los árabes. Pero su base histórica, con todas esas influencias, crearon la España actual y de la misma manera debemos pensar con orgullo los peruanos respecto de nuestros padres y madres culturales.

Para terminar, quiero mencionar que México, un paí­s altamente nacionalista, que tuvo la misma evolución que la nuestra, nunca cambió su nombre histórico. Pese a que todo el mundo pronuncia Méjico, nunca se le ha ocurrido al Gobierno cambiar el nombre histórico, aunque sea necesario pronunciarlo de forma diferente que la actual, si nuestra cultura y nuestro paí­s nos hace hijos de este matrimonio inca-español (indudablemente forzado, como muchos otros en la historia del mundo), resulta bastante absurdo que actuemos con prejuicios sea contra la herencia cultural de nuestro padre español o de nuestra madre inca.

Así­ como el cambio de “Cuzco”a Cusco, o de Pauza a Pausa por razones de algunos redactores o aquellos que transcriben a su manera, deberí­an tener más cuidado, porque detrás de cada nombre de un pueblo hay una historia y muchas tradiciones que nos legaron nuestros antepasados de las dos culturas, total Pauza es la “Capital Cervantina de América y si fuera antiespañol, las razones expuestas, es simplemente despotricar contra los nuestros, y yo seguiré escribiendo como antes y como ahora “Pauza” con “Z” pos` hombre.

Bibliografí­a.
– (El Comercio – Fernando de Trazegnies )
– Archivo General de la Nación — Guí­a de los Forasterospauzsa

 

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