A un año de la tragedia en San José de USHUA, Desidia de un Gobierno Regional Centralista. Nuestro Sistema de Salud agoniza, es un Desastre.

 

La Justicia lenta no es justicia, esta frase tan conocida y verdadera se podrá aplicar en el CASO DE USHUA a que ha transcurrido un año de esta desgracia que enluto a toda una provincia, nuestros pueblos olvidados del ande, no importamos peor aún no existimos para algunas autoridades y funcionarios insensibles e inhumanos de los diferentes niveles de gobierno tanto nacional como regional, una justicia ciega, muda y sorda y una población que clama justicia, rememoremos pasajes de aquel penoso episodio que nos tocó vivir, las redes sociales y algunos medios de comunicación esa noche del lunes 6 de agosto del 2018, daban cuenta de once personas fallecidas y cerca de un centenar de pobladores afectadas por una intoxicación masiva en el distrito de San José de Ushua, en la provincia de Paucar del SaraSara, región Ayacucho, al margen de que se necesita una investigación muy profunda, que no sólo se limite al examen toxicológico, sino también es ver cuál es el contexto y la realidad que tiene y vive esta población y otras zonas del sur de Ayacucho, incertidumbre total pero el agente causante sigue siendo una interrogante hasta la fecha a pesar de que el Ministerio Público dio a conocer cuál fue el agente causante, que el análisis realizado a los órganos de los fallecidos arrojó positivo a órgano fosforados (plaguicidas) que se emplean para la agricultura. Las pruebas se hicieron tanto a los cadáveres como a los alimentos que estaban en la casa donde se realizó el velorio de Víctor Cucho Atocsa. “El plaguicida fue encontrado en todas las muestras de órganos de los cadáveres. En el estómago, hígado, cerebro y corazón. La comida fue distribuida durante un velorio al que asistió buena parte de esta, los pobladores narraron estábamos en la casa del difunto y, como se acostumbra, fuimos a compartir lo que ofrecen como cena luego de consumir los alimentos,empezaron a convulsionar.Que la intoxicación masiva empezó aproximadamente a las 7 a 8 p.m. del lunes. Hacia la 1 a.m. ya habían fallecido las nueve víctimas y en los días posteriores dos más. San José de Ushua tiene una posta médica pequeña atendida por un técnico y que su infraestructura colapso y los pacientes fueron derivados a otros centros de salud más cercano, el caso provoco pánico que los Ushueños se vayan de sus casas y se refugien en el distrito de Pauza, a cinco o seis horas de su pueblo.

 

Después de 5 días, las muestras recién llegaron a Lima. Médicos forenses analizan las causas de la muerte masiva, pero aún no hay nada concreto. Fue el Hospital de Apoyo de Pauza el cual recibió la mayor cantidad de víctimas, para nadie es ajeno la precariedad con la que sobreviven estos establecimientos es de lamentar: “Los hospitales de apoyo son establecimientos que abarcan la mayor cantidad de pacientes pero que no cuentan con las herramientas ni el personal profesional para atenderlos”.

Nos preguntamos:
¿Cómo se explica que tengamos 11 personas muertas por un caso de intoxicación?, ¿nuestro sistema de salud es un desastre? Creo que tiene que ver, primero, con la capacidad de resolución y personal calificado para atender casos de emergencia como el que ha ocurrido en Ushua y esto se explica en que un establecimiento de salud no tiene equipamiento, medicina y personal calificado suficiente, ni infraestructura adecuada. A ello se suma el difícil acceso a la zona. Además no hay suficientes ambulancias para trasladar a todos los afectados. Entonces, la suma de estas razones han generado la cantidad de muertes que hasta hoy lloramos su partida. Esto al margen de la investigación sobre las causas de la intoxicación y el contexto en que ocurrió
Hay un criterio errado cuando se distribuye medicamentos para los establecimientos de salud, que no permite que se tenga en stock medicamentos básicos para emergencias en las postas de poblaciones alejadas como Ushua donde hay un centro de salud qué es un centro de salud de nivel I-4 que no tiene aparatos sofisticados para realizar estudios y, tampoco dispone de suficientes camas para atender a los pobladores en cantidad. Hasta ahora las autoridades están pidiendo que se evalúe la capacidad resolutiva y las categorías que tienen los diversos establecimientos de salud de la zona sur. Solicitando la recategorización de este hospital de Apoyo de Pauza y sea una unidad ejecutora de salud para que pueda responder a todas las demandas de la micro red de salud provincial. La emergencia de Ushua ha revelado una vez las debilidades de nuestro sistema de salud.

Nuestras autoridades locales gestionaron y se atendió el pedido de los alcaldes referido a la incorporación de la programación multianual para el año 2019 del proyecto “Mejoramiento y Ampliación de los Servicios de Salud del establecimiento de Salud Pauza, Provincia de Paucar del SaraSara, bajo compromiso que el PRONIS formule el expediente técnico y su construcción se programe para el año 2019. Otro punto fue que el MINSA emita opinión favorable para la creación de la Unidad Ejecutora de Servicios de Salud de la provincia de Paucar del SaraSara, gestión que estará a cargo del Gobierno Regional de Ayacucho y del Gobierno Local Provincial.

El Estado y sus niveles de gobierno, sus ministros, funcionarios que vinieron a hacer su Show, fueron buenos actores, se tomaron fotos y acapararon la prensa televisiva hasta la fecha no ha sabido aclarar es por ello debe haber una exhaustiva investigación de parte la fiscalía y peritos de criminalística del ministerio del interior. En general hay una ausencia del estado y hay que entender la importancia de la inversión en sectores rurales, en sectores históricamente postergados y cuya situación no ha cambiado a pesar del paso de los años.

 

Causa extrañeza y crispa mis manos la rabia de lo sucedido desde ese tiempo, el actual gobernador regional y sus funcionarios de la DIRESA son las que debe dar respuesta y desconocemos los avances de este trámite para de una vez por todas desligarnos del yugo parinacochano que nos tienen atados, para que seamos de una vez por todas Unidad Ejecutora para nadie es un secreto que ellos son quienes por egoísmo o desidia están entrampando esta transferencia presupuestaria y administrativa y no seguir perteneciendo nunca más a esa unidad ejecutora quienes nos han maltratado por décadas y han decidido por nosotros y que el poder judicial y el ministerio público en estos tiempos tenemos que entenderlo como un poder político del gobernante de turno y no una suerte de poder autónomo que escuche a una población que clama JUSTICIA.

¿Llegamos a la conclusión entonces de que el futuro y la subsistencia de un pueblo es una cuestión de suerte, o es que la justicia no es justa?

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