SOCRACada dia nos sorprende nuestro amigo y paisano Italo Villaverde Huaita, ahora en una nueva faceta; realizará entrevistas que publicaremos con mucho gusto en esta página. Desde ya invitamos a participar a todos los visitantes a esta web, a escribir y compartir sus escritos, porque las palabras se lo lleva el viento y las escrituras perduran por siempre.
ENTREVISTA A: Sócrates Zuzunaga Huaita (Pauza-Páucar del Sarasara, Ayacucho ) – En exclusiva por Estrella del Sur.
Escribir no es un oficio, es un destino”……..Con la frase de un consagrado escritor como lo es Jorge Luis Borges, inicio esta entrevista con Sócrates Zuzunaga Huaita, nuestro laureado escritor, poeta y músico paucino.
1.- ¿La escritura es un oficio o un destino, o ambas cosas o qué?
Sócrates Zuzunaga: Bueno, para mí podría decirse que la escritura es un oficio y un destino a la vez, puesto que tengo la inefable sensación de que he nacido para trabajar en esto y, del mismo modo, siento que yo he estado siempre destinado a esta maravillosa y reconfortante labor desde el vientre de mi santa madre. Confieso que, en este momento, a mí me es imposible vivir sin la escritura y sin la lectura. Este vano oficio es algo así como el aire que respiro o como el cotidiano alimento con que me nutro. Sin la Literatura, no le encuentro sentido ni sabor a la vida. La literatura es la cariñosa amante con quien engaño diariamente a mi esposa, sin cargo de conciencia y muy suelto de huesos…
2.- Es así que la literatura como elaboración artística es de alguna manera una farsa, una mentira preconcebida, un gran embuste. En pocas palabras el escritor es un juglar que fabrica embelesos, un mentiroso que miente con la verdad.
Sócrates Zuzunaga: En la Literatura que yo elaboro, la ficción se crea para expresar una verdad cotidiana o una realidad social. En todo mi trabajo literario mis personajes representan a personas que yo conozco y han existido o aún existen en la realidad de mi pueblo. Tenemos, por ejemplo, a personajes como el Tovar, a mamá Cirila, a mi abuelo Rodolfo, a mi perro Takacho, a don Satuko Gutiérrez, a la Wita Olga, al cura Lara, al Bombero Teves, al Qutu Mañuku, a doña Vicenta, al Qalañawi Jesús Pimentel, al chiti Aluko y a muchísimos más que ahora escapan de mi memoria. Todos ellos fueron parte de mi universo infantil y juvenil; todos esos personajes existieron en mi vida y llenaron de calor humano la existencia remota de mi niñez y juventud. O sea, en este caso, yo represento una ficción literaria haciendo participar a estos personajes reales que existieron en mi pasado. Del mismo modo, aprovecho mi trabajo literario para denunciar injusticias o abusos, romances y desgracias, de los que alguna vez fui testigo en mi pueblo andino. Yo soy defensor y promotor de una literatura comprometida y me es casi imposible escribir sólo por hacer un arte vacío y sin sentido. Bueno, en conclusión, soy un mentiroso que en su escritura dice y refleja una verdad contundente, pese a quien le pese.
2.1- Sócrates ¿Cuándo y por qué empiezas a escribir? ¿Qué poetas o escritores son tus referentes o tus autores de cabecera?
Sócrates Zuzunaga: Yo empiezo a escribir estando en la ciudad de Ica, donde me encontraba estudiando para ser ingeniero agrónomo, por deseo y decisión de mi familia, pues era ex-alumno de un colegio agropecuario. En esa ciudad costeña, la nostalgia y los recuerdos de mi infancia y juventud, me hundieron en una inexorable e insondable depresión que me empujó a volcar todo mi sufrimiento en el papel de los recuerdos, pues aquello era una forma necesaria de desfogar todo ese hervor de sentimientos que amenazaban con asfixiarme o ahogarme. Aquello también me empujó a leer con desenfreno todo tipo de literatura y así empecé a conocer a escritores de los que nunca me habían hablado en la escuela y en el colegio. Era increíble que, en esos centros educativos, mis profesores de Literatura nunca me hayan hablado de José Carlos Mariátegui, de César Vallejo, de José María Arguedas, y allí, en Ica, recién los iba conociendo y leyendo. Todos esos escritores con mis autores de cabecera, como también Ciro Alegría, Félix Huamán Cabrera, Marcos Yauri Montero, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, y muchísimos más.
3.- ¿Al leer algunos textos de su autoría, nos percatamos que su narrativa está llena del lenguaje de la sierra y que muestra las costumbres, las creencias de la serranía?, ¿es ésta el eje central de su narrativa?
Sócrates Zuzunaga: No necesariamente, porque también escribo reflejando realidades de la costa y de la selva e, incluso, de realidades extranjeras, imaginando por ejemplo las vicisitudes que pasan nuestros compatriotas en otros países. Sólo que esos escritos están esperando su turno para ser publicados. Pero, confieso, que escribiendo sobre los pueblos de la sierra y de los inmigrantes en la costa, me encuentro –como se dice- en mi salsa. ¿Por qué? Pues, porque soy serrano y conozco a profundidad la idiosincrasia del mundo andino; allí, me muevo como el pez en el agua. Por eso mismo, el lenguaje que utilizo en mis escritos es un castellano “quechuizado” como dice el crítico Ricardo González Vigil. Así, escribió José María Arguedas; así, escribe Óscar Colchado Lucio, Dante Castro, Félix Huamán Cabrera, Marcos Yauri Montero, Julián Pérez, y muchos escritores andinos más. El lenguaje que utilizo en mis escritos es un lenguaje andino, nacional y netamente peruano.
4.- ¿Cuánto de ti hay en tus personajes?
Sócrates Zuzunaga: Bueno, en realidad, la mayoría de escritores a lo largo de la historia, casi siempre han escrito historias ficticias, casi todas basadas en experiencias propias o autobiográficas. Hasta el mismo Cervantes Saavedra ha aceptado haber vivido o experimentado en imaginación o en sueño las múltiples aventuras del Quijote. Del mismo modo, aun Julio Verne ha dicho que en sus novelas de ficción futurista hay mucho de él. Entonces, en mi caso, no puedo ser una excepción, y acepto que en mis personajes hay mucho de mi persona. Así, yo soy un poco el chiti Aluko; y he vivido en carne propia las múltiples aventuras que he escrito; a mí me han chicoteado en la escuela; yo he tenido un perrito llamado Takacho; yo he correteado en el campo y en las chacras, armado con una honda de jebe; yo me enamoré por primera vez de una cholita linda muy parecida a la Jacintacha; yo he llorado y reído así como lo hacen todos mis personajes… Ahora, recién, comprendo por qué José María Arguedas lloraba mucho y se deprimía cuando escribía sus novelas, en base a los recuerdos de su pasado que fue entrañable y muy sufrido. Tal vez, eso fue una de las causas de su muerte…
5.- ¿Los temas de la novela andina contemporánea, no son más los temas de la novela indigenista. Ojo ahí: novela andina no es sinónimo de novela indigenista?
Sócrates Zuzunaga: Yo soy contrario a todos aquellos términos de racismo y marginación que utilizan ciertos críticos del arte y de la literatura para juzgar al trabajo artístico que hacen los peruanos que viven fuera de Lima. Esos términos nunca son neutros, sino que ocultan o evidencian algo. Con esos términos se subordina, se coloniza, o, por el contrario, se legitima, se valida o se prestigia. El término indigenismo o la palabra folklore se está utilizando como una etiqueta para minimizar compasivamente al trabajo de los que no somos de Lima. En cambio, los sectores hegemónicos de Miraflores o San Isidro utilizan la palabra Arte o Cultura para referirse a sus manifestaciones culturales occidentales europeas que muchas veces son copiadas con una clara direccionalidad de alienación. Así, nuestro quechua es una lengua nativa o un dialecto y no un idioma para ellos. Nosotros producimos artesanía y no arte. Nosotros somos folklóricos y atrasados porque escribimos de las cosas de nuestro Perú profundo. Todas estas cosas son muestras de que estamos frente a una sociedad racista y marginadora; estamos frente a artistas y escritores que para hacer su “Arte” pintan manchas coloridas en sus telas y escriben sobre homosexuales y prostitutas y drogas y turismos para hacer literatura peruana. ¿Y nosotros qué? Nosotros pintamos el rostro escarnecido de nuestro pueblo, denunciamos injusticias y abusos, pintamos la belleza de nuestros paisajes y nuestras bellas costumbres llenas de solidaridad y humanismo y confraternidad andina… Bueno, por eso, nosotros, los auténticos escritores, levantamos la voz y proponemos la urgencia de volver a recuperar las joyas de nuestros procesos culturales populares bajo la expresión de CULTURA POPULAR para referirnos a todas las manifestaciones de nuestro verdadero pueblo. Pues, ¡somos muchas naciones con un solo destino! ¡Somos muchas culturas y muchas lenguas y muchas tradiciones, y todas ellas llamadas con una sola palabra: PERÚ!…
6.- ¿Los escritores nacidos en distintos lugares de la sierra del Perú, son herederos de la obra de Arguedas y a través de esta, de la larga tradición indigenista de la primera mitad del siglo XX, que gira principalmente en torno al conflicto entre señores e indios?
Sócrates Zuzunaga: Todos los verdaderos escritores peruanos nos sentimos herederos de José María Arguedas. Hasta Mario Vargas Llosa le debe mucho a Arguedas. Hay que leer a “La Ciudad y los Perros” o “Lituma en los Andes” para darse cuenta de esto. Así como Arguedas escribió sobre la realidad de los campesinos del Ande, en su época, yo escribo sobre esa misma realidad en esta época actual. ¿Ahora acaso ya no hay explotación del hombre por el hombre? Si, si la hay, y de distinto modo. Ahora, los “señores” viven en la Molina o en Miraflores y los “indios” vivimos en Puente Piedra o Chuquitanta. ¿Ha cambiado mucho? Ahora, los “señores” dan de comer pollo a la brasa a sus perros y los “indios” comemos Ricocan o nos nutrimos escarbando algo entre la basura. Ahora, los hijos de los “señores” veranean en Miami y nuestros hijos reciclan cartones o mendigan en las frías calles de Lima, llevando a cuestas a la esquelética tuberculosis. Ya, dejémonos de ser víctimas de la estupidez o de la mediocridad: aceptemos que vivimos en una sociedad injusta y desigual, y hagamos algo por cambiarla.
7.- ¿Mil novecientos ochenta, el año que por primera vez obtuvieron la ciudadanía formal con el derecho a voto millones de excluidos por su origen étnico-cultural. Los escritores que, por su origen serrano y la temática en parte rural de su producción, eran considerados por sus críticos como neo indigenistas?
Sócrates Zuzunaga: Hasta ahora, me consideran neo-indigenista los críticos. Y yo lo acepto porque se trata solamente que ellos lo hagan con fines de estudio. Yo más me siento un escritor peruano que escribe sobre temas andinos. Y el Perú es totalmente andino. Lo andino no tiene una región geográfica específica. Grandes culturas prehispánicas andinas estaban en la costa peruana: Chimú, Mochica, Nazca, Paracas. Vicús, Caral… Según la cosmovisión andina el Perú nació serrano. Para el andino no existen esas diferencias porque todo lo concibe como si fuera su maternal Mama Pacha… A nosotros los críticos nos tratan así porque están acogotados por la alienación y el racismo. Y eso no se puede evitar en una sociedad que urgentemente tiene que cambiar a como dé lugar…
8.- ¿En la novela LA NOCHE Y SUS AULLIDOS, relata sucesos de la época de la subversión. ¿Nos podría dar algunos alcances sobre su Novela ganadora del Premio Copé de Oro, organizado por PETRO-PERÚ?
Sócrates Zuzunaga: Es una novela que la escribí como quien dice oculto entre las malezas o debajo de las piedras. Pues, en aquella época, cuando estaba tomando apuntes para la novela, había tanto cavernícola que veía a todo aquel que hablara sobre la subversión como a un presunto terrorista. Y, de ese modo, entre miedo y miedo, entre las sombras de la clandestinidad, la novela fue resultando y formándose hasta quedar como lo es ahora y que ganó este prestigioso premio internacional, el Copé Internacional de Oro. Y no me siento el único ganador. Los verdaderos gestores de la novela están aún esperando ser encontrados en el fondo de alguna fosa común o están descuartizados y esparcidos. Y son niños y ancianos y mujeres que nada tuvieron que hacer en medio de esta guerra interna. Esta es la penosa incapacidad del Estado para poder solucionar sus más álgidos problemas de hambre y miseria. Y de esto, precisamente, trata la novela. O sea, de cómo el Estado reprimió y asesinó a humildes campesinos, bajo una irresponsable represión militar, donde el lema era de “Muerto el perro se acabó la rabia”. El que lea esta novela, se dará cuenta de lo que verdaderamente ocurrió en mi pueblo desangrado y descuartizado criminalmente… Por eso, hay tanto silencio sobre esta novela. Nadie habla. Todos están con miedo de que se sepa la verdad. Los periódicos no mueven ni una pluma, ni una sola hoja, porque se pueden despertar los muertos. Todos esperan que pase el tiempo y se olviden pronto de esta novela. Esta novela es un verdadero peligro para la “democracia” oficial… No, no, por favor, no hablen de esta novela… silencio… silencio… Hay que buscar un buen pretexto para silenciar a este escritor porque es un peligro para este país tan caritativo y religioso como es el nuestro…
9.- ¿Este año el premio HORACIO, organizado por la Derrama Magisterial vino por partida doble, cuántos libros tienes ya publicado?
Sócrates Zuzunaga: Así es, sigo con suerte. Pero, la verdad es que yo participo en los concursos literarios para evaluar la obra que estoy escribiendo. Si la obra gana es porque ya está bien para ser publicada. Si la mencionan por algo, es porque todavía le falta ese algo. Y así y así… Ahora, ya siento un poco de vergüenza de participar en la Derrama Magisterial y ya no lo voy a hacer porque creo que les estoy quitando el lugar a otros profesores escritores… Y, hablando de la cantidad de libros que ya tengo publicados, creo, que son alrededor de quince, entre cuentos, novelas y poesía: Con llorar no se gana nada, Florecitas de Ñawin Pukio, Y tenía dos luceros, Recuerdos de lluvia, Negracha, Takacho Takachito Takachín, Zorrito de Puna, Manchay Puytu, El sueño del picaflor, Vicuñas en el sueño, Ya no llores palomita, Tullpa willaykuna, Kuyaypa kanchariynin, La noche y sus aullidos y muchos otros más…
10.- ¿Qué significa para ti el ser paucino, un hijo del Sarasara, ahora que eres un escritor consagrado, pones el nombre de nuestro pueblo en alto, mereces todo nuestro reconocimiento y la felicitación de todo tu pueblo?
Sócrates Zuzunaga: Por supuesto, que me enorgullezco de ser pausino y de ser hijo del Sarasara, porque el amor a mi tierra es inconmensurable y significativo. Gracias a todo lo que me dio mi tierra escribo mis obras. Gracias a mi infancia y juventud. Gracias a mis amigos. Gracias a mis padres y familiares. Gracias al Apóstol San Santiago (aunque soy agnóstico) porque en nombre de él mi madre me bendecía. Gracias a su cielo azul y a sus ´paisajes inolvidables. Gracias a su música sentimental. Gracias a todo eso… Lo único que lamento es el comportamiento de ciertas autoridades pausinas que están trajinando en los caminos de la vanidad o de la mediocridad y nada hacen para culturizar al pueblo. Un pueblo sin cultura es un pueblo sin alma. Y en eso se está convirtiendo nuestro pueblo, en un pueblo sin alma, empachado de cosas materiales y frivolidades estupidizantes… En Pausa ya no se escuchan charangos en la oscuridad de la noche y entre ladridos de perros; ya no hay costumbres tradicionales que lo caractericen como un pueblo andino. Ahora, la modernidad fría e inhumana lo está sumiendo en el egoísmo y la envidia… Y, en lo que respecta al reconocimiento de mi pueblo, ya lo tuve y lo tengo cada día, cuando me encuentro con mis paisanos de ahora y de antes, y cuando converso con ellos por teléfono… El mejor reconocimiento para mí sería cuando una madre campesina me lleve a su humilde choza a invitarme su lawita de morón con su bastante quesillo, chuñu y sus hierbas aromáticas, con su mote, patachi y esas cosas. Después, escucharla hablar en quechua mirando su pobreza y el trajín de sus gallinas o de sus cuyes metiéndose entre las leñas de su cocina. Y, de repente, oírla cantar en quechua mientras llora recordando tiempos remotos… En ese instante mi espíritu se hincharía de emoción inefable haciéndome sentir más pausino y más sarasareño, porque en esa realidad viví yo… Yo no deseo reconocimientos oficiales que muchas veces tienen sabor a hipocresía y adulación interesada; yo no deseo discursos forzados y grandilocuentes en plazas públicas ni en teatros decorados con galas efímeras; yo no deseo eso… El más grande reconocimiento a mi persona sería que publiquen un libro mío y lo repartan en todas las bibliotecas de los colegios y de las escuelas de la provincia, completamente gratis porque la cultura no se debe vender sino compartir con todos nuestros hermanos de todo Páucar del Sarasara… Fíjense que hay pueblos ansiosos de cultura que fomentan la lectura masiva, como lo es por ejemplo Coracora, adonde recientemente fui invitado especial y predilecto a una Feria del Libro; pero, lamentablemente, por razonas de trabajo, no pude asistir, pero envié todos mis libros pulicados…
11.- ¿Piensas que hoy en día la cultura y la política van de la mano más de lo aconsejable?
Sócrates Zuzunaga: Estoy a punto de suicidarme porque todos los políticos se han olvidado de todo lo que suene a cultura y a educación. ¿Un político lee a Vallejo, a Arguedas o a José Carlos Mariátegui? ¿Un político escribe poemas o frases de hondo lirismo? No, definitivamente que no. Lo único que leen los políticos es el libro de artimañas que poseen para poder robar sin dejar huellas y mandar a matar sin que la sangre les salpique. Tener cultura es sinónimo a tener los más altos valores humanos. Un hombre culto es solidario, honesto y amante de la verdad. ¿Esos valores poseen nuestros políticos? Naca la pirinaca… Muchas veces, hemos visto en la televisión cómo los políticos responden a las encuestas de cultura. Unos dicen que Mario Vargas Llosa escribió Ña Catita; otros que César Vallejo es arquero del Huaral; y otros dicen que Paco Yunque es un colegio y no un cuento…
12.- ¿Tú provienes de una familia Aprista, sabemos la ideología que profesas, como describes la figura de Víctor Raúl Haya De La Torre como, político, ideólogo y visionario en la vida política del Perú?
Sócrates Zuzunaga: Para empezar, las siglas del Apra significa Alianza Popular Revolucionaria Americana. En sus inicios muchos grandes poetas e intelectuales simpatizaron y militaron en sus filas. Pero, después, se decepcionaron y abandonaron esa línea política. Al inicio Víctor Raúl De la Torre fue, efectivamente, un gran político e ideólogo que luchó a favor de las masas desposeídas. Pero, después, cometió errores aliándose con fascistas y ladrones y acabó desprestigiándose. Al principio, hasta el mismo Ciro Alegría, autor del “Mundo es Ancho y Ajeno”, casi fue fusilado por ser aprista y, luego, fue deportado a Chile donde escribió sus mejores obras literarias. Si Víctor Raúl Haya de la Torre hubiese sido fiel a sus principios y hubiese continuado profesando sus ideas iniciales hasta yo, ahora, sería un militante aprista. Es que, antes, el Apra creía en la revolución para cambiar este largo estado injusto de cosas que atentan contra el bienestar del pueblo. Ahora, el Apra ha cambiado totalmente. Antes, sus militantes eran luchadores por la justicia y la equidad social; ahora sólo buscan su bienestar personal. Ahora, a la total debacle del Apra contribuyeron, claro, las circenses actuaciones de Alan García Pérez, diciendo que la plata llega sola y no seas cojudo ni huevón… Bueno, al final, tengo que aceptar que, quitándole todo lo negativo y malo, yo simpatizo con Víctor Raúl en muchas cosas. No soy mezquino en esto… Mi padre fue aprista, Mi madre también. Ahora, todos mis familiares apellidados Huaita, son acérrimos apristas. Y eso está bien porque ellos siguen creyendo en los principios apristas que son buenos para el pueblo. Por eso, desde aquí, hago un llamado a todos los verdaderos apristas a unir fuerzas para salvar al Partido de Haya de la Torre. Les pido que deslinden posiciones con aquellos bribones e inmorales que destruyeron al Apra. Pues, sigo creyendo que el Apra se puede salvar para las futuras generaciones, pero con responsabilidad y compromiso histórico… Que esta tarea sea de los jóvenes apristas que, creo, que son muchos… Adelante, pues…
13.- ¿Tú votaste por el nacionalismo, abrigas esperanzas que Ollanta Humala realizará un buen gobierno?
Sócrates Zuzunaga: No lo niego, yo voté por una esperanza de izquierda, como también lo hubiera hecho Vallejo o Arguedas, porque amamos a nuestro pueblo. Ojalá los mongolitos de la derecha le dejen gobernar a Ollanta. Se sabe que la derecha es poderosa, por eso ha estado en el poder tantísimos años. Ojalá, no nos ocurra como le ocurrió a Chile en la época de Salvador Allende que fue un gobierno de izquierda. O como en otros países que sufrieron el golpe de la derecha, apoyado por los Estados Unidos. Pero, si eso ocurre, habrá que seguir apoyando el verdadero camino del cambio que nos han señalado los que ahora están en injusta prisión. No hay otra salida…
14.- ¿Cuál es tu análisis de la visita presidencial a nuestra provincia, nos honró con su visita, no hubo compromiso alguno con nuestro pueblo, solo anuncios de su política de gobierno, el rol de nuestras autoridades?
Sócrates Zuzunaga: El hijo ha retornado al pueblo de sus ancestros. Es bueno eso. En esa actitud hay amor y reconocimiento a lo nuestro. A menos de ocho semanas del gobierno de Ollanta ¿qué se puede esperar? ¿Qué los pobres dejemos de comer Ricocan y desechos de basura? Dejémoslo gobernar y estemos al tanto de los peligros cavernarios que van a acecharle en el camino, y ojalá todos salgamos al frente a defender a ese alguien que recién se acuerda de los pobres y quiere favorecerlos en su gobierno…
15.- ¿Actualmente en qué proyectos literarios estás?
Sócrates Zuzunaga: Yo siempre estoy escribiendo. Y, claro, sigo escribiendo para mi pueblo, porque a él me debo de cuerpo y alma. A veces, canto y me emborracho de recuerdos y nostalgias. Toco la puerta de las cantinas de mi hermoso pasado y doy serenatas a los trigales de mi infancia en Pausa… ¿Qué más puedo pedir?… La luna me alumbra mientras trajino en las esquinas de la noche buscando a alguien que me dé su negado cariño de tunas, manzanas y choclos… Ojalá, lo encuentre en alguna canción de amor o en algún yaraví de ingratitud… Con mi guitarra canto para que me escuche la inexorable ausencia de mi juventud… Pronto, muy pronto, si no llueve con rayos y truenos, ustedes tendrán en sus manos otras novelas de mi vida u otras poesías del alma mía… Tupananchikkama, llaqtamasiykuna…
Gracias Sócrates Zuzunaga Huaita por esta entrevista concedida a Estrella del Sur…

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