El oncenio de mi blog, he querido celebrarlo y compartirlo con todos ustedes, con los que siempre leen mis post, casi siempre o muy poco. ¡Con todos! rellenar mi muro con relatos, historias, artículos, dramas, felicidades, reseñas y análisis del ámbito regional, en lo político social y económico, mis crónicas atiborrarlo de sueños y de ilusiones, e incluso de aquellas que se convirtieron en decepciones, escritos reales o inventados… pero todo, al ritmo de la música de Jaime Guardia o de los Heraldos del SaraSara, que arrastran las palabras, una simbiosis perfecta que es capaz de transmitir y despertar sensaciones y sentimientos, al menos, eso es lo que se intenta y conocerlos a todos ustedes, algunos ya conocidos en las redes sociales y los que tienen algo que decir en sus comentarios ya sea por sus criticas o de frases que hacen que tengamos algo en común, que en ocasiones nos acercan los unos a los otros, demostrándonos que aunque no somos iguales, sí somos muy parecidos.

 


Me siento orgulloso porque siento que he crecido personalmente al aprender a ser constante, aprender a vivir con ese miedo de exponer mis ideas y a combatir la resistencia que surge cada vez que me siento a escribir en mi computadora. Sin embargo, estoy consciente que el mundo del bloggin es una carrera de resistencia no de velocidad, también estoy muy satisfecho de ver el contenido que actualmente tiene mi blog y eso me motiva para seguir creando, pero es tan gratificante ver mis artículos publicados que vale la pena seguir blogueando, como diría un actor, actuó incluso con “el teatro vacío” porque me gusta hacerlo y lo disfruto.

 


Para mi bloguear durante estos once años, es más que tener una plataforma, bloguear es más que tener un hobby, bloguear es tu persona, tu energía, tu mente y tu autoconfianza, cada noche, este blog se adueña de mi tiempo durante unas horas, y en compañía de mi soledad solo entre las cuatro paredes de mi sala, me siento delante de mi computadora que se convierte como por arte de magia, en una gran ventanal cargado de palabras, las cuales intento combinar armónicamente, les confieso, que hay madrugadas, tardes y noches en la que se hace difícil ponerle música a las palabras e incluso encontrarle el sentido a las frases, esto a veces me provoca tirar la toalla cuándo no encuentro la prosa o la frase exacta que redondee mi pensamiento. Decidido y empujado por la impotencia, mi ánimo se debilita y me doy esa última oportunidad, luego, después de varias últimas oportunidades lo consigo, y cierro satisfecho la tapa de mi portátil despidiéndome hasta mañana y relegando a un rincón de mi memoria el intento de abandonar, así es mi blog, es algo que te engancha y te envuelve, absorbe tu tiempo y te exprime la mente porque en cuanto acabas de escribir un articulo o una crónica,comienzas a meditar en el siguiente.

 


Por último quiero darte las gracias, por el tiempo que tomas para leer mis artículos, o dejarme un comentario.

 


Muchas gracias.

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