Costumbres de Pauza

Apóstol Santiago.- Es muy probable que la sagrada efigie del apóstol santiago haya llegado directamente de España. Aunque también es probable de que haya sido hecho en el mismo lugar por algún artista anónimo, dado a que estaba fabricado en base a una estructura de maguey que es una planta común en estos parajes. Con los años, nuestra sagrada imagen fue cobrando primordial importancia en el espí­ritu y corazón de los pobladores, que cada año el 25 de Julio, le rinden adoracón y homenaje, en medio de gran fervor religioso, atribuyéndole muchí­simos milagros.
En el imaginario popular, el Apóstol santiago sale en las noches a cabalgar por los caminos y lugares inhóspitos. Hay quienes cuentan haberlo visto cabalgar bajo la luna en el camino de Oyolo y Corculla. Hay otros, los más osados, afirman que el Apóstol suele visitar a la Virgen de las Nieves de Coracora. Á¿Un idilio divino? Á cosas que se cuentan. Lamentablemente, hace ya algunos años, una mano sacrí­lega hurtó sus alhajas de oro y plata y el Apóstol Santiago ardió en llamas.
El pueblo lloró esta gran desgracia. Pero, sin pérdida de tiempo, los Paucinos trasladaron los restos a la ciudad de Lima donde fue restaurado con gran maestrí­a por un artista español y aquí­ lo tenemos nuevamente impartiendo milagros entre sus devotos
La fiesta patronal que se celebra es extraordinaria por su brillantez, pomposidad y unción religiosa. El santo que más se venera es el APÓSTOL SANTIAGO a quien se le atribuye milagros increí­bles y coincidentes.
La festividad se realiza del 22 de 28 de Julio, previamente organizado por el Mayordomo de turno elegido por el pueblo y demás cargontes voluntarios. La concurrencia es masiva se trasladan desde la capital de la Republica y el extranjero, en vehí­culos especialmente contratados por los devotos, También se puede calificar y reconocer como un verdadero reencuentro de comprovincianos, paisanos y familiares, que la mayorí­a de ellos asisten después de varios años de ausencia.

 

Por la importancia de este fervor religioso, hay necesidad de hacer una pequeña narración.

 

La fiesta comienza el dí­a 22 con el anuncio del Alba, a cargo del Mayordomo con los 21 camaretazos de costumbre, la presentación de capitán y alférez de chamiza, luego al alférez de chamiza es el encargado de recepcionar al publico asistente con el tradicional ponche de maní­, pasteles, y el brindis con el “Huaccaycholo”

 

El dí­a 23 en la tarde es la entrada de la chamiza a cargo del Mayordomo que hacen traer cargamentos de retamas o jescces de cerro Á Cachi-tacana, en una gran cantidad de burros, con acompañamiento de la banda de músicos y jinetes en briosos caballos, al son de cohetecillos y camaretazos en cada esquina hasta llegar a la plaza de Armas.

 

El dí­a 24 se realizan encuentros deportivos preferentemente de fútbol, interprovinciales o interdistritales, donde se disputan hermosos trofeos donados por los amantes de este deporte. En la noche es la quema de las Chamizas y los castillos de fuegos artificiales, entre la algarabí­a indescriptible de los asistentes, que continuan con un baile social hasta el amanecer.

 

El 25 es el dí­a central. Al amanecer de ese dí­a, el Apóstol Santiago, es traí­do de su capilla a la iglesia, en hombros, con acompañamiento de jinetes en corceles, debidamente enjaezados y la banda de músicos al frente. Luego se celebra la Santa Misa, con la consiguiente procesión por la plaza y las calles de pueblo.

 

El 26 y el 27 de Julio es la gran fiesta taurina, donde se lidian toros de casta, media casta y la región, con la presencia de toreros de fama nacional e internacional, como el matador Puga, El Venezolano Jesús Colombo, Cesar Caro, Fernando Gonzáles (El Pato), Antonio Navarro, Carlos Suárez, Freddy Villafuerte y muchos otros, el ruedo de toros es exclusivo, financiado y construido por los hermanos Villafuerte, fervorosos devotos Paucinos y dueños de la ganaderí­a de toros bravos Apóstol Santiago.

 

Esta fiesta única y de gran trascendencia, concluye el 28 de Julio con una misa de campaña celebrada en la plaza publica, con la asistencia del pueblo en general y el desfile cí­vico de los diferentes centros educativos e instituciones.