Por: Fernando Pebe

 

Cuando Emilio Mattos Ambrosio, conocido compositor y productor musical convoco´ a la cantante Karina Benites Franco, para integrarse al proyecto musical de Amaranta, nunca se imaginó que estaba tomando la mejor decisión de su vida artística. La voz de Karina encajo perfectamente con el sonido grave de los saxofones, con el sonido agudo de los violines y clarinetes, con el sonido medio de las quenas y charangos.

Karina, tampoco se equivocó al elegir el camino de la música tunantera, postergando otros interesantes proyectos como seguir conduciendo programas de Tv o la interpretación de otras formas musicales, más acorde con su suavidad y melodiosa voz. Para una jovencita como ella fue todo un reto interpretar la tradicional música huanca. Se denomina así a la música surgida en la sierra central del Perú, específicamente en el valle del río Mantaro. Esta denominación se debe a que esta zona fue el antiguo territorio de la Cultura Huanca, dominada luego por los Incas.

La música huanca se caracteriza por la recia personalidad de sus intérpretes femeninas, por la energía de sus danzas, por el sentimiento rebelde de sus canciones, por el colorido de sus numerosas polleras, por sus valiosas alhajas y el típico sombrerito huanca. Por eso, cuando escucharon una dulce voz interpretar sus canciones de siempre y vieron la figura delgada, estilizada, con menos ropaje; su pelo largo y ondulado. La frescura y simpatía natural de Karina Benites Franco se enamoraron de inmediato del nuevo grupo musical. Ella es una verdadera flor de amaranto.

“El amaranto es símbolo de la inmortalidad. Los antiguos magos atribuían grandes propiedades a las coronas confeccionadas con esta flor y entre otras, la virtud de proporcionar a aquellos que las usaban el favor y la gloria.”

Karina Benites Franco canta con una voz desgarradoramente sentimental, que trasmite suavemente el dolor de lo imposible, de lo inalcanzable, de las amorosas mentiras…

 

Mi primer encuentro con Amaranta

Mi primer encuentro con la música de Amaranta, fue en la casa de don Julio Gálvez, natural de Concepción, Huancayo, suegro de mi hija Erika. Cuando nos invitó a almorzar para celebrar su santo. Almuerzo donde conocí a sus hermanos y hermanas, después del opíparo almuerzo y el brindis correspondiente a la usanza de los huancaínos. Su hermano hablaba muy entusiasmado de una cantante de tunantadas llamada Amaranta, que estaba batiendo record de asistencia en sus presentaciones en vivo.

Cuando pusieron el vídeo clip de un mix de tunantadas, el melodioso sonido de los saxofones y clarinetes invadió la sala, los huancaínos no tardaron en salir a bailar con pasos acompasados y mucha alegría. La tunantada en la voz melodiosa de una agraciada jovencita delgada y de cabellera frondosa, sonaba más hermosa que nunca.

Al final me retire con la pegajosa melodía grabada en mi memoria. En los días siguientes busqué en Internet información sobre esta agrupación y para mi sorpresa y alegría descubrí que la jovencita a quien llamaban Amaranta, en realidad se llama Karina Benites Franco, mujer de orígenes paucinos. Sobrina del charanguista Don Jaime Guardia Neyra. Hija de Carmen Franco Villaverde y del profesor Edgar Bentites Canales, natural de San Sebastián de Sacracara. Con razón que Karina canta con la dulzura de las tunas sacraqueñas, con la suavidad de los vientos de Renco. Desde entonces no dejo de escuchar sus canciones, es un romance sin fecha de caducidad. Si me dicen que Amaranta se va a presentar a las ocho de la noche, yo seré feliz desde la mañana, así como los miles de admiradores que la siguen en las redes sociales…

Y, por primera vez los ayacuchanos dejamos de escuchar nuestros tradicionales huaynos, para escuchar las tunantadas en la voz de Karina..

El fenómeno musical de Amaranta ya ha traspasado nuestras fronteras, sus seguidores cada día van en aumento, que ni la pandemia del Covid-19 ha podido detener. Las muestras de cariño y solidaridad con Karina Benites después de perder a su señor padre y de sufrir ella misma los estragos del maldito virus, ha sido impresionante.

Yo creo que Karina Benites Franco, ya ha tras paso los linderos de la leyenda. Así como las grandes estrellas de la canción andina, que son más recordadas por su nombre artístico.

Como la inmortal Flor Pucarina, cuyo verdadero nombre fue: Paula Efigenia Chávez Rojas. Karina Benites Franco, será recordada con el nombre de Amaranta, la reina de las tunantadas, de Ayacucho para el mundo…

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